La irrupción de las redes sociales ha sido objeto de un intenso debate esta mañana en Media for Science. Moderada por Vladimir de Semir, director del Observatorio de Comunicación Científica de la UPF, la mesa sobre el futuro del periodismo científico ha contado con las intervenciones de James Gillies, portavoz del CERN; Viola Egikobal, de la Asociación rusa de Periodistas Científicos; Blanka Jergovic, de la Asociación croata de Periodistas; Philippe Bijvoet, de la televisión flamenca de Bélgica; y Ruth Francis, del grupo editorial Nature.
¿Qué desafíos plantean las redes sociales al periodismo científico? ¿Son una oportunidad o una competencia? ¿Sirven para llegar a una audiencia más amplia y variada o banalizan el periodismo? Los puntos de vista expresados en la mesa han sido muy diversos. Con una visión optimista, Blanka Jergovic ha partido de su experiencia con un programa de radio en internet sobre ciencia para explicar que la colaboración con internet puede ser muy fructífera, y que puede ofrecer una mayor interactividad y flexibilidad al medio.
Por su parte, tanto James Gillies como Ruth Francis apuestan por un uso de las redes sociales en combinación con los medios tradicionales. Gillies ha puesto como ejemplo el uso de Twitter por parte de CERN, que les ha permitido da una información más inmediata, aunque a veces se preguntan si les ha hecho perder credibilidad. Aun así, Gillies ha advertido a los periodistas que tienen la obligación de contrastar sus fuentes, no conformarse sólo con las oficiales, y tener en cuenta de que los gabinetes de prensa están interesados en 'vender' la información de sus instituciones. Para Ruth Francis, el trabajo periodístico ha cambiado radicalmente en los últimos años, de forma que sus flujos de trabajo se han complejizado y ya no son lineales. Francis ha destacado cómo en Nature están combinando el trabajo tradicional como medio impreso con el uso de redes sociales, que les permite una mayor visibilidad y accesibilidad, puesto que sus informaciones pueden formar parte del debate público sobre la ciencia.
Sin embargo, no todo el mundo ve la irrupción de las redes sociales como un camino de rosas. La rusa Viola Egikobal ha pintado un cuadro bastante pesimista sobre el futuro del periodismo. pues para ella los medios tradicionales tienen en las redes sociales un duro competidor. Para Egikobal, los problemas del periodismo no sólo se deben a la actual crisis económica con su ola de cierres de medios y despidos de periodistas, sino que se pueden atribuir a un cambio tecnológico que ha acabado con el dominio de los medios tradicionales. En esta situación, "pensar que las redes sociales pueden ser un sustituto de los medios tradicionales es un error", porque según Egikobal, escribir un blog no es hacer periodismo, ya que no se atiende a las mismas exigencias de rigor y responsabilidad del trabajo periodístico.
Por su parte, el belga Bijvoet ha realizado un aporte desde otro punto de vista, el de la televisión. Se trata de un medio que también se ha transformado enormemente en los últimos años, con gran una fragmentación de audiencias. Bijvoet ha sido claro (y polémico): la única forma de introducir la ciencia en la televisión es por medio del entretenimiento. Para ilustrar su argumento, ha mostrado clips de varios programas de la televisión flamenca en los que se combina ciencia y entretenimiento, como un concurso con preguntas científicas, una especie de Supervivientes con científicos como protagonistas, y hasta un reality show con enfermos de cáncer que han dejado estupefacto a más de uno en la audiencia.
